Blog

NO CUALQUIERA PUEDE SER UN COMMUNITY MANAGER

Escrito por

En la actualidad, quien no cuente con un perfil en redes sociales; como Facebook, Twitter, Instagram, etc; sencillamente no es nadie. Y esto se debe a que, con el paso de los años, esta herramienta digital ha venido posicionándose como protagonista de los medios de comunicación, desbancando a los tradicionales.

Tanta es su popularidad, que hasta las empresas han optado por hacer publicidad a través de estas, ya que es más fácil y rápido alcanzar su público objetivo. Pero esto de seguro usted ya lo ha escuchado cientos de veces, y hasta debe estar hasta la coronilla con el mismo sirirí, así que vamos al grano: el papel del Community Manager dentro de todo este universo social digital.

Primero que todo, ¿qué es un Community Manager? Contradiciendo muchos prejuicios que se tienen en torno a este perfil, un Community Manager es el encargado de sostener, hacer crecer y defender una marca o imagen corporativa en el mundo digital, lo cual traduce que no es cualquier adicto a las redes sociales que publica la primera ocurrencia que se le viene a la cabeza. Cada mensaje tiene que estar fríamente calculado. Pero no todo termina ahí, este personaje debe reunir una serie de habilidades profesionales que le ayudarán a desempeñar sus funciones de manera asertiva, las cuales le harán ganarse el sueldo honradamente.

Dentro de dichas habilidades están las que se involucran en el ámbito social, técnico y de gestión. En el ámbito social es una regla de oro que el Community Manager goce del don de la creatividad, y si no… apague y vámonos, ya que, aparte de que su deber es generar contenido de impacto, no siempre se va a contar con un alto presupuesto para llevar a cabo grandes acciones en las redes sociales, así que tendrá que acudir a segundas y accesibles opciones, las cuales deben ser encontradas de forma casi inmediata.

Otra habilidad fundamental dentro de este ámbito social es la imparcialidad. No hay nada más fastidioso que un personaje que se ponga a dar su opinión personal en las redes, como si estuviera interactuando desde su perfil personal y, además, olvidando que es nada más y nada menos que el ¡portador de una marca! También, se encuentran la asertividad y, especialmente, la paciencia, ya que nuestro superhéroe digital debe ponerse en el lugar de los consumidores y dar respuesta a sus preguntas, por más obvias que estas sean, a sus quejas, reclamos, felicitaciones y demás, de manera cordial y respetuosa.

Dentro de las habilidades técnicas del Community Manager se encuentran, evidentemente, la buena ortografía y redacción. Además, debe conocer y saber utilizar las redes sociales tanto a nivel táctico como estratégico, si no… ¿para qué está acá? Finalmente, dentro de las habilidades de gestión, este personaje debe ser organizado, puesto que publicar en las redes no va a ser su única función, no es así de sencillo. Así que debe priorizar y gestionar su tiempo.  Además, debe tener habilidades de líder, dado que deberá incentivar la conversación, saber liderar las comunidades que gestiona, lograr la mayor interacción posible, hacerlas crecer y moderar las posibles crisis. Por último, pero no menos importante, ¡sentido común a la hora de interactuar con los usuarios! Sobre todo, en el momento en el que se presenten situaciones no previstas.

 

Estas habilidades son sólo algunas de las miles que debe tener este nuevo cargo de Community Manager. Con estas tiene unas bases sólidas de requisitos para seleccionar a la persona que representará a su empresa en el mundo digital. Recuerde que, por más fácil que parezca, hacer esta labor tiene su ciencia, pues no cualquiera tiene la capacidad de generar impacto en las comunidades y de posicionar su marca dentro del mundo digital a través de copys, mensajes clave, publicaciones, estados o como le quiera llamar. 

Natalia Cruz Mendieta

Comunicadora Social de la Universidad de la Sabana. 
Social Media Manager
Creative Development SAS.